El fútbol son 11, o 12, o 13, o 14 contra 11. Eñaut Barandiaran


El fútbol es un deporte de 11 contra 11 en el qué se puede ganar, empatar o perder. Aunque pueda parecer increíble, axiomas de tamaña simpleza, similares a  “así es la vida” o “las cosas son como son”, se utilizan con relativa frecuencia en el fútbol, y lo bueno qué tienen es que son un cajón de sastre en el que caben la noche y el día, y lo mismo sirven para lamentar una derrota que para argumentar un triunfo. En su día, hace ya un par de lustros, Raúl llegó a tener un guiñol cuyo leit motiv era, en esencia,   responder “si… bueno… no…” a cualquier pregunta que se le planteara.

No se puede negar que la frase de “el fútbol es un deporte de 11 contra 11 bla bla bla” resume bastante bien la cuestión, pero como a cualquier sentencia, refrán o dicho, le faltan matices. Y uno muy importante es que no siempre es así, y no me refiero a cuando algún jugador es expulsado y su equipo se queda en inferioridad, sino a ese periodo mágico, a veces más efímero, y en otras más perdurable, en el que uno de los dos equipos tiene a un jugador en racha goleadora. En esa determinada tesitura, los equipos saltan al campo con el mismo número de efectivos, pero no con el mismo número de jugadores, porque hay uno, que en vez de sumar, multiplica, como en el caso de Aritz Aduriz esta temporada. Imaginar cual sería la situación del equipo sin la aportación del donostiarra puede resultar un ejercicio bastante más aterrador que el maratón de películas cutres con las que nos han obsequiado las televisiones por Halloween.

La carrera de Aduriz en el Athletic ha sido, y es, un ejercicio de superación personal permanente. Pocos jugadores lo habrán tenido tan complicado como él  para triunfar, y muchos menos habrían conseguido salir airosos de todos los retos que su estancia en Bilbao le ha planteado. En esta tercera etapa llegaba, supuestamente, como recambio de lujo de Fernando Llorente, y de pronto y porrazo estalló el culebrón con el riojano. De la noche a la mañana se convirtió en el 9 del equipo, y lejos de achantarse,  parece ser que el órdago a la grande le ha motivado. Sus cifras así lo atestiguan.

Un delantero en racha, y un equipo muy poco fiable, que empezó pareciendo liebre y acabo siendo gato, como durante toda la temporada (con nueva actuación estelar de Iraizoz en el 1-2) bastaron para doblegar  a un Granada lamentable en defensa y voluntarioso arriba.  Una victoria que debiera ser balsámica, pero que, visto lo visto, quien sabe, porque en el fútbol son 11 contra 11 y…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s