La liga de las estrell… La Liga. O lo que queda de ella. Eñaut Barandiaran


Era la liga de las estrellas, la tierra prometida del interés general inventando por el sobrecogedor (en todos los sentidos) Álvarez Cascos, donde los derechos de televisión manaban de fuentes cristalinas y los equipos tenían en sus harenes privados a toda clase de representantes, intermediarios, comisionistas y chatarreros dispuestos a importar al albur de la ley Bosman a cualquier estrella, estrellita o agujero negro habido y por haber, para que cualquier club, por pequeño e insignificante que hubiera sido en el pasado, pudiera disponer de su constelación de jugadores fantásticos. Porque no solo era la liga de las estrellas, también era la liga fantástica, la mejor liga del mundo, otro milagro dentro del milagro económico español, y había que llenarla de Ronaldos, Renaldos o Rivaldos, y puestos a darle un toque exótico, algún que otro Lee Chun Soo de vez en cuando. Llamar club pequeño a alguien suponía una grave afrenta que exigía de una satisfacción en la plaza pública, brillaban el Super Depor, El Valencia campeón o el Euro Mallorca, brillaba todo dios, aunque simplemente fuera por la proliferación de dirigentes infestados de gomina. Convertido el fútbol español en el Marina D’or del fútbol europeo se estableció que hubiera partidos en abierto también los lunes, porque era un derecho recogido en la Declaración Universal de los Derechos humanos –más o menos-, así que solo quedaba sentarse en el sofá, una vez comenzada la cruzada contra el hincha que debía acudir a su estadio a las 22 00 de un lunes, y disfrutar del espectáculo.

imgres

Quien podía imaginar que apenas una década después la Liga fantástica, la mejor Liga del mundo, iba a iniciar una deriva, más bien un descenso a los infiernos que la convertiría en una cloaca con más mafiosos por metro cuadrado que en un capitulo de los Soprano, clubes endeudados hasta la gomina y escándalos de todo tipo saliendo a la luz pública día si día también. La tierra prometida, exprimida y agotada, se ha convertido en un desierto muy jodido, y los  ricos prematuros que no han tenido la suerte de buscar acomodo en el Oasis financiero de Barcelona o Real Madrid huyen despavoridos a tierras más prosperas: El éxodo de grandes jugadores a otras ligas es imparable, devaluando aun más una competición ya de por si condicionada por el reparto del pastel televisivo y la influencia de las distintas  administraciones públicas en un negocio en teoría privado, entre otras cosas.

Pero vamos, que por lo demás bien. Hoy empieza la Liga de las estrell.. La Liga. O lo que queda de ella.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s